LA CIENCIA: En este mismo instante, en una pequeña luna helada de Saturno a más de 1.200 millones de kilómetros de la Tierra, está nevando.

Encélado fue descubierta en 1789, posee 504 km. de diámetro-25 veces menor que nuestro planeta- y su superficie se encuentra a una temperatura media de -200 °C. El análisis de los datos aportados por la sonda Cassini indica que puede albergar un núcleo rocoso y un océano cubierto por una capa de hielo superficial de unos 20 km. de grosor.

En las llanuras heladas de su hemisferio sur parecen existir fallas activas, que por su aspecto han recibido el nombre de tiger strips (rayas de tigre). Por ellas surgen plumas de material eyectado, que incluyen partículas de hielo de agua; lo que confirma la actividad hidrotermal en el satélite y la presencia de criovolcanes.

Todo esto hace de Encélado uno de los cuerpos más interesantes del sistema solar y un objetivo importante para su investigación, puesto que puede reunir las condiciones necesarias para albergar vida en su océano interior.

LA EXPOSICIÓN: En la exposición se exhiben las imágenes que encontraría una hipotética sonda de exploración en la luna Encélado, desde la entrada en la casi inexistente atmósfera hasta la toma de contacto con la superficie: géiseres colosales, impactos de meteoritos, dunas de nieve, cataratas congeladas…

La exposición recoge así algunos de los posibles paisajes helados que podrían existir en Encélado. Es la narración fotográfica de la supuesta primera exploración en Encélado.

“La imaginación es el único vehículo que nos permite viajar a cualquier lugar del cosmos sin la limitación que la velocidad de la luz impone. Nuestra creatividad e ingenio nos permite ser exploradores en lugares en los que el ser humano nunca ha estado. Tan solo hace falta mirar con ilusión por la ventanilla de la nave espacial de la imaginación para llegar a cualquier lugar que deseemos”.

El autor, Luis Matera, nació en 1980 y es fotógrafo.

Lugar:  Planetario de Madrid. Vestíbulo, Planta Calle.